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Carta a Stephania Teen.

    Stephy, al llevarte hoy al colegio me explicabas que hacer actividades en pareja era complicado, que siempre terminabas con la misma persona, que no sabías cómo decirle que no cuando ella te pedía estar en su grupo. Me contabas cómo la niña con la que te gustaría hacer equipo, siempre le pedía a otra ser su compañera. 

Te dí varias ideas para que hicieras más conexiones, pero la verdad es que mamá tampoco es muy buena que digamos en eso de "decir que no", ni la más experta en las relaciones interpersonales  o sociabilizando. 

Me quedó en la mente un rato todo lo que quisiera guiarte, pero debo seguir tu ritmo, respetar tu personalidad, tus experiencias. Quisiera colmarte de valor y seguridad en ti misma. 

Asegurarte que el colegio es una corta etapa, pero te mentiría si pretendo que será sencillo, quiero acompañarte en su complejidad y prometerte que todo pasa.

Verte crecer es mi debilidad, no quiero perderme nada, quisiera blindarte de todo lo que pueda herirte; mi afán es lograr mantener la confianza y comunicación intactos para que en el momento oportuno tu puedas recurrir a mi.

 Quiero ser tu lugar seguro, tus abuelos me enseñaron eso muy bien.

 Si tienes la tranquilidad de que cuentas con nosotros para ayudarte a levantarte no tendrás miedo a caer. Si tienes la evidencia de que no hay nada que no puedas atravesar, que no serás juzgada y que no estás sola, las dificultades no se verán tan grandes. 

Te imaginé adolescente, con mil preguntas en la cabeza, con sentimientos a flor de piel, cuestionándote frente al espejo o queriendo agradar a los demás, te imaginé enamorada, peleada con amigas, pidiendo permiso para ir a una fiesta (espero nunca se te ocurra escaparte). 

Te imaginé negociando deberes, estresada por algúna tarea o con miedo de admitir algún error. No dudes en contarme lo que sientes, mi mente estará abierta para comprender. 

 Sé que muy posiblemente te vea llorando por algún desamor, y qué más le pido a Dios que tener las palabras exactas para calmar cualquier dolor, no importa que sientas que se te  rompa el corazón, créeme, vas a lograr reconstruirlo las veces que sea necesario y vas a estar bien.

Quisiera insistirte en lo que te digo todos los días cuando te bajas del carro, "disfruta", de lo grato y de lo amargo, de cada experiencia y de cada persona. Porque hasta en lo más ínfimo hay algo que podemos aprender, incluso en lo que no nos agrada está el aprendizaje de no repetirlo.

El mérito está en lo que hacemos de los errores, porque de lo que hacemos bien, pocas cosas nuevas obtenemos. 

Hija, sólo te pido recuerdes siempre dos cosas: Manten a Dios en tu vida y aléjate de las drogas. 

Las adicciones son un espiral que borra la identidad, el espiritu y eventualmente el control de tu vida. Nada bueno sale de allí.  En ellas hay muerte segura. Que nadie te convensa de lo contrario.

Y finalmente, no le temas a equivocarte, papá y mamá te seguiran amando, sin importar lo que pase.

 Confía en que si alguien puede apoyarte somos nosotros, porque todo tiene solución (excepto la muerte) y de todas formas si no le encontramos una, te ayudaremos a no preocuparte.

Bebé, ojalá mientras crezcas alcances amarte tanto como te amamos mamá y papá. Y consigas sentirte tan orgullosa de ti misma como nosotros lo estamos de tí.

Te amo en todas tus fases. Mi chipicookie, mi Steph.

 Eres mi sol.

 

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