Ir al contenido principal

El poder de los pequeños detalles.

3 de Mayo 2021.

En un campo minado donde cada espacio de mi vida me recuerda a gritos la llegada de Nicole, no son las cosas grandes y evidentes las me derrumban inesperadamente.

Esos pensamientos vienen  a mi como olas del mar, creciendo desde lejos para revolcarme en la orilla.

Pero ahora, las pequeñeces son las que me arrebatan el aliento y me apuñalan el corazón.

Mis batallas más duras son con los zarcillos que llevaba puesto la noche que supe que su corazón no latía,  las pruebas de embarazo guardadas que me miran a través de la caja sobre el mueble de mi cuarto, el libro de cuentos para dormir que está en el 3er nivel de la biblioteca o la ropa que usé el último día que la sentí patear. Un email de recordatorio para mi cita prenatal, el algoritmo de mis redes o el yogurt con cereal que me dio por comer estando embarazada.

El hecho de no poder detener el tiempo y ver como la vida continua.

Sin embargo, las cosas grandes como su nombre, su ropa, sus fotos o mi cicatriz, me causan una mezcla entre amor, dolor y nostalgia que atajo y no dejo ir porque es lo que más me acerca a Nicole en este momento.

Así como he descubierto que en las pequeñas cosas se oculta el sufrimiento más intenso y desgarrador, he encontrado en los detalles calma o fortaleza para los momentos duros. 
Cada abrazo recibido, los comentarios y mensajes de consuelo que leo al despertar, cada gesto de cariño que ha llegado a mis manos, las caricias de mi mamá tratando de quitarme el dolor, la risa de Stephania y Aaron jugando en el jardín, la voz de mi papá al otro lado del teléfono, las bromelias que plantaron para hacerme sonreír. El mensaje en letrero de luz sobre la biblioteca. Los frutos secos que eligió mi suegra o cada comida en la cama que han hecho para mi. Las patitas de Stella que tocan a mi puerta, sentir el latido del corazón de Stephania antes de dormir o la mirada de mi esposo que me transmite que me ama, me protege y acompaña en esta tribulación.
Son esas las pequeñas grades cosas que me han ayudado a seguir.

Hijas, su papá es el mejor hombre, esposo y padre que Dios nos ha podido dar.

Comentarios