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Primera semana. Algún martes volverá a ser insignificante?

Apenas abrí los ojos, me di cuenta que hace una semana estaba fuera de esta tormenta ignorante como siempre del "mañana".

Desde entonces ésto ha estado en repetición todo el día.

Un martes de diligencias, levantarme temprano, zapatos de goma y la braga cómoda que me regaló mi mamá el domingo anterior, llevar a Stephy al colegio, buscar el edredón en la casa vieja, enviar un encargo por correo, cambiar una bermuda, pasar el día con Kary hasta la hora de buscar a Stephania y luego regreso a casa.

Salí como siempre apurada, con el sandwich en la mano y dejando las pastillas del Omega-3 en el tope de la cocina, de camino al colegio escuchando la música favorita de Stephy y hablamos de que importante es llevar bien puesto el cinturón.

La despido en el colegio y sonrio de verla caminar feliz.

En la casa de Kendall me fijo que el portallaves en forma de "S" que se había quedado pegado en la pared y pensé en decirle a Adel que la despegara.

En esta oportunidad sólo llevo lo que me cabe en las manos, una cesta y el canopy de Stephania. En mi mente decidí que para no levantar el cubre camas y entorpecer mi bajada en las escaleras, podía hacerlo rodar ya que estaba en su estuche.

Me dió risa lo rápida y aparatosa de su caída escaleras abajo.

Subiendome al carro siento la barriga tensa y saludo a Nicole que presumo se está acomodando.

Me detengo en la oficina de correo, una breve llamada con Adel y voy a encontrarme con Kary, nosotras como siempre hablando de todo, de las bebés, de la ropa, las maletas, los planes, salimos con Mimi, juntas a buscar la crema del dolor de su rodilla, nos causó risa el lugar en donde la vendían, regresamos a la casa y vamos a la tienda a cambiar la bermuda de Aaron y como era de esperarse distraernos con la ropa de bebés.

Felices de haber encontrado super precios. Hicimos 2 paradas más para tratar de encontrar la agenda que mi suegra necesitaba.

Sin éxito esta vez pero ya teníamos hambre de almorzar. Yo, feliz de que logré comprar la cobija de tela polar que me faltaba para Nicole.

Comimos hamburguesas que cocinó Luis.

2:40pm. Nuevamente me subo al carro y siento a la bebé cambiar de posición. No una patada franca, era como su espalda dándose la vuelta. Busco a Stephy y vamos de regreso a casa.

Ya son las 4pm cuando llegamos y me viene el pensamiento de que Nicole ha estado muy dormilona el día de hoy.

Mi suegro terminaba de hacer una ensalada de frutas que se ve deliciosa, me siento a merendar.

Al poco tiempo, le digo a Adel "La bebé ha estado muy floja hoy, vamos a ver si la despierto con Nutella".

Adel me entrega una cucharada de Nutella, la saboreo y disfruto hasta el final. Aaron pregunta que quien estaba comiendo Nutella y le dije: Nicole.

Subo con la mente en contar los movimientos a las 6:30pm, para darle chance a la Nutella de despertarla, mientras pasa esa media hora, meto la ropita nueva que faltaba por lavar junto con la cobija que acababa de comprar.

Una llamada de 21min con mi mamá en donde emocionada le contaba que me había estrenado la braga y ella me decía que ya había avisado en el trabajo para el 28 de Mayo, la llamada terminó a las 6:58pm.

Busco el doppler que me mandaron mi papá y Karyna, el que sólo he usado 3 veces, por diversión, abro la app de cronómetro del celular para contar los latidos.

Lo que antes conseguía en 1 segundo, me tomó 10 en entender que no lograba encontrar nada.

Le escribo a Adel que suba porque ya me estaba poniendo nerviosa de no encontrar yo misma el latido, el sube, intenta, sin éxito. Ambos pensamos: seguro lo estamos haciendo mal, seguro está en una posición diferente, llamemos a mi papá.

En video llamada él nos orienta y aún nada.

Llama a Tony me dice, tranquila, todo estará bien.

8:07pm, nos vestimos y depedimos de mis suegros porque nos vamos a la emergencia para hacer un TRF aún con la convicción de todo está bien.

Debe ser nuestro doppler, pensamos.

"A tu nieta no la despertó la Nutella", les dije. Nos vamos a la emergencia.

El Urgent Care más cercano estaba cerrado por alguna razón, así que vamos directo al Jackson que es donde atiende mi Dr. él nos dice el nombre de quien nos va a recibir.

En el ascensor le digo a Adel déjame tomar una foto para el álbum, y así contarle a Nicole sobre el día que nos asustó y nos hizo venir a la emergencia.
8:55pm aún esperando que me vean. Texteando con mi papá y con Adel. Pidiéndole a Nicole desde el carro que por favor se mueva para que se me quite la angustia.

A las 9:15pm la enfermera que se había tomado todo el tiempo del mundo con un doppler gigante. No encuentra el latido. Le digo: Soy médico, yo se lo que está pasando, y sé lo que significa, le pido por favor que deje pasar a mi esposo. Yo no puedo estar sola.

9:22pm, llegó el ultrasonido, otra enfermera y Adel.

Yo que estaba en el borde de un abismo ya iba en caída libre.

No pude ver la pantalla. Sólo la mirada de un papá que negaba con la cabeza, se le llenaban los ojos de lágrimas y caía conmigo al vacío.

Hijas. La vida es un cúmulo de momentos que no podemos predecir, muchos de ellos maravillosos, felices y despreocupados y a veces sin anticiparlo nos toca vivir momentos super difíciles, tristes o inexplicables.

No nos podemos quedar en el pasado porque no lo podemos cambiar, ni preocuparnos por el futuro respecto a las cosas que no están en nuestro control, lo importante es apreciar todos los momentos buenos que tenemos, agradecer a Dios por cada oportunidad de estar juntos, por el presente, el ahora, por la fortuna de experimentar el amor y ver sus milagros por pequeños que sean.

Saber que del dolor podremos obtener algo bueno, sea en esta vida o en la eternidad.

Si logramos resistir el día malo con la firme convicción de que Dios restaurará nuestras fuerzas. Encontraremos la tranquilidad en Su promesa.

Si creemos y confiamos en Él, no tenemos nada que temer, porque nos volveremos a ver y nada nos podrá separar.

Efesios 6:13
1 Juan 2:25
1 Pedro 5:9
Isaías 40:31

04/Mayo/2021

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