Ir al contenido principal

Un mar revuelto.

Una matica de coco de una bebé de 6 meses a lo lejos me sacudió.
Lo suficiente para tener que tragarme las lágrimas y recordarme mentalmente: 
"No puedes llorar en el trabajo". 
Pero es que me trasladé de inmediato a su cabello negro, del mismo color que el mío cuando era bebé.
Me reconfortó saber que lo tengo guardado, un mechón de su cabello, al que nunca podré hacerle una matica de coco. Pero que si tuve la bendición de poder ver y tocar el día que la conocí.
 
Lo mismo me pasó en el aeropuerto, viendo a una adolescente con unos lindos ojos verdosos, me afectó otra vez no saber el color de sus ojos. 

Stephy tiene dos noches llorando antes de dormir porque extraña a su hermana, no supe que lo desencadenó pero la abracé fuerte y le dije que yo también. 

Hace unos días una mamá del colegio me preguntó que cuántos meses tenía mi bebé recién nacida, pues recordaba haberme visto embarazada.
Como entumecida respondí lo más corto que pude y ella de inmediato me ofreció sus condolencias y terminó nuestro incómodo intercambio.
 Hablar de Nicole con extraños es atropellado y aún no le encuentro destreza a mis respuestas.
Generalmente me toma por sorpresa, pero es agradable que la vida se detenga unas milésimas de segundo para hablar libremente de ella.
Hay veces que me parece hasta absurdo pero me fijo de muchos detalles a mi al rededor, no sé si inconcientemente mi cerebro estará como buscándola. 
Por ejemplo en la guía de canales de la TV anoche ví mientras lavaba los platos como en el borde inferior, decía: "Expira el 28 de Abril del 2021". Supongo que era una especie de oferta, pero enseguida pensé en la ironía y el significado de esa fecha para mí, el día del nacimiento/muerte de mi 2da hija. Sí, cruelmente la fecha de expiración de mi ilusión y de mi ingenuidad.

Pero por el lado lindo, sin importar la ironía, lo insignificante o lo repetitiva que parezca. Sólo me queda la certeza de que aprovecharé cualquier manera que me exponga la vida para acentuar que aún te tengo en mi y que así será siempre.

Hijas, he soltado un poco mis nudos, he seguido el trazo de mis sentimientos, los identifico, los desenredo, como un collar hermoso, largo y fino que por alguna razón terminó caoticamente enrrollado. 
No debemos apegarnos a los planes demasiado. Debemos tratar ser flexibles como la vida.
Como ese hermoso hilo que Dios nos regaló y que por la dinámica de existir puede moverse en muchas direcciones. 
Debemos aprender a tener planes de la A a la Z en los cuales siempre redireccionemos procurando ser felices y en todos ellos manteniendo a Dios en nuestra mente y a Jesús como guía. De esta forma no importa si alguno no sale como esperabamos, pase lo que pasé siempre encontraremos el camino y la fuerza para levantarnos. 
Dios es siempre bueno, así que no vienen de Él las dificultades que atravesamos, la vida simplemente está repleta de eso. Las cosas pasan porque pasan, este mundo es impredecibles para nosotros.
 Así como el mar, que a veces está tranquilo y otras veces revuelto, no sabemos si tendrá olas grandes o pequeñas, debemos aprender a navegar en cualquier panoráma. La ventaja para los que creemos es que podemos encontrar la paz necesaria para seguir adelante y sacar lo mejor de las peores situaciones, porque sabemos quién nos respalda y al abrazar Sús promesas podemos soltar un millón de miedos y nadar confiadamente. Él es nuestro salvavidas.
 
Filipenses 4:13
1 Juan 4:4
Isaías 41:13
Proverbios 3:5-6





Comentarios