Esta
carta debería separarla...
Como
muchos de mis sentimientos al ver ropa de bebé...
Mi
primera navidad con Serena, fue mi primera navidad sin tí...
Traté de no pensar mucho en eso, de hecho, ocupé mi mente en respirar el momento.
En disfrutar lo que estaba ante mis ojos.
Sigo en automático. A los
comentarios de la gente me preparo como cuando alguien te muestra un globo que
está a punto de explotar. Mi mente, sólo espera la explosión imprudente sobre
algo referente a mi maternidad... Puede que sea bueno y reconfortante, pero
también están los comentarios dolorosos, vacíos e inconscientemente represores.
En general, mis pensamientos son fugaces, pasajeros y sin raíz. Me permito darles lugar temporal, pero la verdad no sé si son señal de debilidad o locura. Si me hacen bien o me hacen mal. Yo pretendo que no me hacen nada. No me quedo con ellos. A veces, ni los hablo, ni los escribo.
Esto de tener saliva constantemente
en a boca, a causa del embarazo, me pone silenciosa y selectiva de lo que
exteriorizo. Incluso las náuseas no me han dejado del todo escribir. He
postergado plasmar mis sentimientos porque sé lo desordenados que están...No
son todos grises o negativos, sólo complicados, inclusivos, cambiantes, imprecisos,
hormonales, nostálgicos, descontrolados, esperanzados, ingenuos y cínicos. Soy
todo al mismo tiempo, Extraño y amo a la vez.
Comentarios
Publicar un comentario