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Mostrando entradas de septiembre, 2021

Sin rueditas por primera vez

Por primera vez en meses,  me acuesto feliz.  Esperanzada, tranquila. Serena. Se unieron muchas cosas lindas y simples el día de hoy.  Fue fluyendo como un dia normal, con sus que haceres, con sus flojeras.  Pero con chispas de gratitud por todas partes.  Si tuviera que elegir mi momento favorito, fue ver a papá enseñando a Stephania a andar en bicicleta sin rueditas.  Verlo sumergido en modo paternal me enamora exponencialmente.  Y yo, le quité mis rueditas hoy al corazón. Anda libre por allí, creyendo en que mañana conquistará el mundo a paso de hormiguita. Tambaleando de lado a lado con nervios de caer o hacerse daño.  Pero disfrutando del viento y el aroma a sueños nuevos.  Con vista al frente.  Dándole una oportunidad a la perseverancia que me queda agazapada luego de una caída atroz. He suturado mis heridas, sé que pronto se convertiran en hermosas cicatrices. Tengo mis vendas puestas, casco y rodilleras para seguir andando y ver t...

Sobreprotección

No es física, verbal o mecánica.   Pero si he desarrollado un estilo de sobreprotección con Stephania.  Me preocupo por sus emociones demasiado, sobrepienso si algo le afecta o la hace infeliz. Quiero proteger su estabilidad y sus sentimientos  desde un ángulo muy firme .  Y cuando algo no puedo solventar, me inquieto.  Últimamente manifiesta que no quiere ir al colegio. Es nuevo. Y dice que se debe a sus maestras estrictas. Me preocupa su motivación, no quiero que su día a día le cause desagarado, no quiero que se sienta miserable al despertar.  Le ofrezco soluciones, le pido que lo piense. Le explico la necesidad de estudiar. Pero caigo en el estereotipo de "es cuestión de actitud". Surgen en mi mente una avalancha de desaprobaciones: Positividad tóxica?, estoy asumiendo que la unica solución ante las dificultades es tener una mentalidad optimista?  Me siento en la obligación de tomarla en cuenta, de validar sus sentimietos.    Será qu...

Perdón si no estoy risueña.

Perdón por no ser la misma, por no reír de los mismos chistes o no sentir empatia de las mismas cosas... Sobre todo pido perdón por mi dificultad de integrarme, mis luchas por amar al prójimo, mi desgano al participar en las superficialidades de la vida. Cinismo? Ego? Me interrogo para saber si mi alma se ha oscurecido demasiado. Dios me pide que ame a mis hermanos como a mi misma, no se cuál de las dos partes de la ecuación esta afectada. Pero me cuesta más que antes.  Así como mi incapacidad de  cantar con todas mis fuerzas sin quebrarme y llorar, ese fusible conectado a la música y mis sentimientos tiene los cables tan cruzados que ya ni sé de donde viene. A veces me encuentro escuchando más mis pensamientos que lo que está pasando a mi alrededor y no me gusta.  Nunca me ha gustado estar ensimismada.  Soy de estar en manada, pero es que ahora siento que no conecto.  Mi metamorfosis me llevó a ser un un lobo solitario?  No quiero. Pero es ...

Otros bebés.

Mucho he examinado mis sentimientos sobre otros bebés desde la muerte de Nicole.  Comenzando cuando estaba en la sala de recuperación con una madre a quien felicitaban por la salud de su recién nacida a pesar de su preeclampsia.  Luego, en los pasillos del ala de maternidad me preguntaba si sería capaz de volver a escuchar el llanto de un recién nacido sin sentir un hueco en el estómago. No fue sino en los días posteriores que comencé a entender que todo en mi vida sería un antes y después. Creo que mi primer encuentro con un bebé fué en una fila de una tienda y evadí a toda costa cruzar miradas.  Pasé por muchas fases, pero nunca quise ahondar en pensamientos o preguntas sin justificación. El mundo continúa. Hoy, agradezco a Dios el lugar a donde me ha traído en esta montaña en particular, y por haberme dado la claridad para reconocer su compañía en cada situación retadora.  Le agradezco a Él por la vida y la salud de esos bebés que me enseñaron tanto: T...